Hoy volví a soñar con vértigo.
Tenía que tirarme desde un avión para hacer paracaidismo y me daba tanto miedo que grité y lloré en sueño. Cuando llegué abajo, mis padres estaban decepcionados conmigo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Porque hay que soñar, porque hay que volar. Porque la vida es sueño. Y los sueños, sueños son.
No hay comentarios:
Publicar un comentario